Ellos fueron los que llegaron tempranito. Antes que los premiados, dijeron presente en el Hotel Hilton para cumplir con la tarea que LA GACETA les había encomendado: elegir al mejor deportista de 2013.

Mientras se ajustaban detalles en el salón, periodistas, dirigentes y ex deportistas convivieron en una especie de lunch matutino. Luego, con la mente ya puesta en los méritos de su elegido, fueron pasando al cuarto oscuro para emitir su voto. Al finalizar su tarea, luego de que el escribano José Manuel Terán se encargara de contabilizar cada una de las emisiones, algunos presenciaron la premiación y la celebraron junto con los ganadores. También dieron a conocer sus sentimientos sobre la coronación y todo el evento.

“Fue un honor volver a participar de la votación. Este año la elección fue más difícil debido a que no hubo un favorito, a diferencia de años anteriores. La calidad de la ceremonia fue muy buena, prolija y por momentos emocionante. Y me imagino la alegría de los deportistas al reconocer sus buenas tareas. Lo tienen merecido. Espero que sigan con este premio por mucho tiempo más”, dijo el periodista Cecilio Lampasona en un análisis general de lo que fue la ceremonia. También resaltó que la tarea no resultó para nada sencilla debido a los méritos repartidos de cada uno de los ganadores.

“Linda experiencia”

El también periodista Vicente Tarascio dejó sus impresiones sobre la entrega de estos premios que ya se volvieron todo un clásico. “Es una linda experiencia”, indicó. Luego destacó la ceremonia en general y al ganador, Matías Orlando. “Fue el premio al esfuerzo y sacrificio de Matías, sin desmerecer a los otros”, sostuvo.

Tarascio no quiso olvidar una parte muy importante de la ceremonia: los premiados especiales. “Las distinciones especiales se llevan un párrafo aparte porque se tocó a todos los ámbitos del deporte, directivos, ex deportistas. Esa es la nota más destacada dentro de toda la premiación de este año”, sostuvo bien detallista y conocedor de una de las esencias de este tipo de eventos: reconocer a todos los deportistas por igual.

Uno de los que por primera vez pudieron aportar su experiencia en la elección fue Pedro Caram Di Santo (ex profesional de Golf y encargado de prensa del Jockey Club). “Fue emocionante. La presentación del acto con el video me puso la piel de gallina. Repasé en mi mente todos los sacrificios que hace el deportista para lograr un objetivo”, expresó.

Un orgullo

“Fue un orgullo la invitación y un reconocimiento a mi dedicación y trabajo diario. La elección fue difícil”, señaló luego de compartir opiniones con la mayoría de los votantes.

Los jurados cumplieron su obligación honrados de participar de la votación y ser responsables de una nueva elección del deportista del año. Ellos, como los ganadores, también merecieron un aplauso.